IU Ponferrada denuncia un nuevo intento de convertir una inversión pública en una oportunidad de negocio para la Iglesia
Izquierda Unida Ponferrada muestra su rechazo ante las informaciones que apuntan a la firma de un convenio entre el Ayuntamiento y la Basílica de La Encina para la gestión turística del futuro mirador instalado en la torre del templo.
Tras destinar cientos de miles de euros de dinero público a la rehabilitación y acondicionamiento de una propiedad eclesiástica, el equipo de gobierno parece dispuesto a dar un paso más: vincular la gestión de una infraestructura financiada por toda la ciudadanía a una institución privada que no ha asumido el coste principal de la inversión.
Lo que comenzó como una actuación presentada como de interés turístico, amenaza con convertirse en un nuevo ejemplo de cómo se utilizan recursos públicos para apuntalar actividades y negocios privados. Los vecinos pagan las obras; otros podrían acabar gestionando los beneficios.
IU critica que, mientras el Ayuntamiento sigue alegando falta de recursos para atender numerosas demandas vecinales, sí exista capacidad económica para financiar actuaciones que terminan incrementando el atractivo turístico y el potencial económico de una propiedad perteneciente a la Iglesia Católica.
Resulta especialmente llamativo que esta sea una de las pocas iniciativas que avanzan con rapidez dentro del acuerdo de gobierno entre PP y Coalición por El Bierzo. Hace meses ya quedó patente el escaso grado de cumplimiento de los compromisos anunciados al inicio del mandato. Sin embargo, cuando se trata del mirador de La Encina, las dificultades desaparecen y los plazos se aceleran.
La asamblea señala que Coalición por El Bierzo debería explicar por qué uno de los escasos puntos del pacto que parece ejecutarse con diligencia es precisamente aquel que implica destinar recursos públicos a una propiedad de la Iglesia. Mientras continúan pendientes numerosos compromisos relacionados con los barrios, los servicios públicos o el desarrollo económico de Ponferrada, este proyecto se ha convertido en una prioridad política absoluta para sus socios de gobierno.
La formación bercianista no puede seguir presentándose como defensora de los intereses de la comarca mientras avala una operación que beneficia a una entidad privada y desvía recursos que podrían destinarse a necesidades mucho más urgentes para la ciudadanía.
Izquierda Unida propone una alternativa clara y coherente con la defensa del interés general: si la inversión es pública, la gestión también debe ser pública.
El futuro mirador debe depender exclusivamente del Ayuntamiento de Ponferrada, sin intermediarios, sin privilegios y sin participación de la Iglesia ni de ninguna otra entidad privada en su explotación. Los ingresos que pueda generar deben revertir íntegramente en las arcas municipales y destinarse a mejorar los servicios públicos de la ciudad.
Izquierda Unida exige transparencia absoluta sobre las negociaciones que se estén llevando a cabo y reclama la publicación de cualquier borrador de convenio que afecte al futuro de la instalación. La ciudadanía tiene derecho a conocer qué compromisos pretende asumir el Ayuntamiento y qué beneficios obtendría la Iglesia a cambio de una infraestructura financiada con dinero público.
Ponferrada necesita más gestión pública y menos cesiones encubiertas. El dinero de todos no puede seguir utilizándose para crear oportunidades de negocio para unos pocos ni para consolidar privilegios que no tienen cabida en una administración moderna, transparente y al servicio de la mayoría social.



