IU Ponferrada reclama el arreglo urgente de las carreteras del municipio
Su estado supone un riesgo añadido ante cualquier emergencia o catástrofe
El estado de las carreteras de muchas de las aldeas de nuestro municipio es completamente inaceptable, suponiendo un riesgo añadido ante cualquier emergencia o catástrofe.
Desde Izquierda Unida queremos denunciar públicamente el lamentable estado de conservación de los accesos a los diferentes pueblos, una situación que se hace especialmente preocupante en aquellas zonas rurales que ya de por sí, sufren el abandono de cualquier servicio público.
Consideramos que es inaceptable que las personas que viven en los pueblos pertenecientes a Ponferrada tengan que asumir condiciones de acceso que recuerdan más a las de un país en vías de desarrollo que a las de un municipio del Siglo XXI.
Pero el problema va mucho más allá de la comodidad de poder realizar un desplazamiento para cualquier compra o realizar alguna gestión. En una situación de emergencia, cada minuto cuenta.
Ambulancias, bomberos, Policía, Protección Civil, maquinaria pesada o cualquier otro medio necesario para intervenir ante una inundación, un incendio, un accidente o cualquier otra catástrofe necesitan poder acceder con rapidez y seguridad, algo que muchas veces resulta difícil o completamente imposible.
Por ello, desde Izquierda Unida, reclamamos enérgicamente al Ayuntamiento de Ponferrada que deje de tratar los accesos a los pueblos como una cuestión secundaria, y que ponga en marcha un plan de actuación para acondicionar cada una de ellas.
Las zonas rurales de Ponferrada no pueden seguir siendo las grandes olvidadas. Quienes viven en ellas pagan sus impuestos como cualquier otro residente, forman parte de Ponferrada y tienen exactamente los mismos derechos que cualquier otro vecino a disponer de infraestructuras dignas y seguras.
Salir en medios de comunicación lamentando las tragedias que derivan de una mala gestión y abandono no es la solución que los y las vecinas se merecen. Exigimos actuaciones preventivas para así no tener que ser testigos de ninguna desgracia más.
Mantener las carreteras de nuestros entornos rurales en unas condiciones dignas no es un lujo, sino que es una cuestión de seguridad, una cuestión de igualdad y, en determinadas ocasiones, es cuestión de vida o muerte.



