Izquierda Unida condena la brutal agresión transfóbica ocurrida en La Bañeza

Desde Izquierda Unida queremos expresar nuestra más firme condena ante la brutal agresión sufrida este fin de semana en La Bañeza por una mujer trans, víctima de un ataque violento, vejatorio y claramente motivado por el odio hacia su identidad de género.
Los hechos relatados por la víctima son de una gravedad extrema, tales como, insultos transfóbicos, acoso continuado y una agresión física en grupo que ha derivado en diversas lesiones, incluyendo una intervención médica de urgencia para preservar su integridad ocular. Sin duda, nos encontramos ante un episodio que no puede calificarse de otro modo que como un delito de odio.
Resulta intolerable que, en pleno 2026, una persona sea atacada por el simple hecho de ser quien es. Este tipo de violencia no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de discursos que alimentan la intolerancia, el señalamiento y la deshumanización de las personas trans.
En este contexto, resulta especialmente preocupante que Castilla y León continúe sin contar con una ley autonómica integral que garantice de forma específica los derechos de las personas trans, así como con políticas públicas suficientemente desarrolladas en materia de prevención, sensibilización y protección. Esta carencia normativa y de acción institucional contribuye a perpetuar situaciones de desprotección y a debilitar los mecanismos necesarios para combatir eficazmente la discriminación y la violencia.
Desde Izquierda Unida queremos trasladar toda nuestra solidaridad, apoyo y acompañamiento a la víctima, al tiempo que exigimos una investigación exhaustiva de los hechos, la identificación de las personas agresoras y la depuración de todas las responsabilidades con la máxima contundencia judicial. Asimismo, reclamamos a las administraciones públicas que refuercen las políticas de protección frente a los delitos de odio y que garanticen espacios seguros para todas las personas, al tiempo que denunciamos el clima social que permite que estas agresiones ocurran, alimentado por discursos reaccionarios que cuestionan derechos fundamentales.
Para Izquierda Unida “defender los derechos de las personas trans es defender la democracia. No hay libertad real si una parte de la sociedad vive con miedo”.
Hacemos un llamamiento a la movilización social y al compromiso colectivo para erradicar el odio y garantizar una convivencia basada en el respeto, la igualdad y la dignidad de todas las personas.

